ACUERDO
696
POR EL QUE SE ESTABLECEN NORMAS GENERALES PARA
LA EVALUACIÓN, ACREDITACIÓN, PROMOCIÓN Y CERTIFICACIÓN EN LA EDUCACIÓN BÁSICA
El 20 de septiembre de 2013, se publicó en el
DOF el Acuerdo número 696 por el que se establecen normas generales para la
evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica. El
Segundo Transitorio del referido Acuerdo dispone lo siguiente: “Queda sin
efectos el Acuerdo Secretarial número 648 publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 17 de agosto de 2012, así como el Acuerdo que lo modificó, número
685, publicado en el referido órgano informativo el 8 de abril de 2013”.
Las disposiciones contenidas en el presente
Acuerdo son aplicables a todas las instituciones educativas públicas y
particulares con autorización, de los ámbitos federal, estatal y municipal que
imparten educación preescolar, primaria y secundaria; y se emiten sin perjuicio
de las adaptaciones e inclusiones que sean necesarias en materia de educación
indígena, especial o para migrantes y adultos.
En la educación preescolar, la evaluación del
desempeño del alumno será exclusivamente cualitativa, por lo que el docente, en
apego al programa de estudio y con base en las evidencias reunidas durante el
proceso educativo, únicamente anotará en el Reporte de Evaluación, sus
recomendaciones para que los padres de familia o tutores contribuyan a mejorar
el desempeño de sus hijos o pupilos, sin emplear para ello ningún tipo de
clasificación o referencia numérica.
En apego a los programas de estudio y con
base en las evidencias reunidas durante el proceso educativo, el docente
asignará a cada estudiante una calificación en una escala de 5 a 10. Además, el
docente hará un informe de cada uno de sus alumnos que necesiten apoyo fuera
del horario escolar, en escritura, lectura o matemáticas, para que juntos, la
escuela y la familia, realicen las acciones necesarias que le permitan al
alumno avanzar al nivel de sus compañeros de grupo.
Las calificaciones y los promedios que de las
evaluaciones se generen, por asignatura, grado escolar o nivel educativo, se
expresarán con un número truncado a décimos.
A fin de garantizar el debido cumplimiento
del calendario escolar y de evitar que durante los últimos días de cada ciclo
se presenten situaciones de ausentismo, suspensión de clases, inactividad en
las escuelas o incluso la realización de actividades distintas a las contenidas
en el plan y los programas de estudio, las instituciones educativas públicas y
particulares con autorización deberán sujetarse a lo siguiente:
a)
En los grados de 3o. de primaria a 3o. de
secundaria se aplicará un examen final que servirá para calificar el quinto
bimestre. Dicho examen deberá aplicarse diez días hábiles antes de la
terminación del ciclo escolar en el caso de primaria, y quince días hábiles
antes de la terminación del ciclo escolar en el caso de secundaria.
b)
El examen final podrá ser elaborado por el
Consejo Técnico Escolar, por el Consejo Técnico de Zona o por la autoridad
educativa local y se hará con preguntas abiertas que muestren los aprendizajes
más relevantes de los alumnos, respecto a la totalidad de las asignaturas
cursadas.
c)
La calificación del examen final, el promedio
de grado y, en su caso, el promedio de nivel educativo, serán entregados por
los docentes a la Dirección de la escuela y comunicados a los padres de familia
o tutores, a más tardar el último día del ciclo escolar.
Criterios de acreditación de grado o nivel
educativo
Se establecen para cada periodo de la educación básica, (1º a
3º de preescolar, 1º a 3º de primaria, 4º a 6º de primaria y 1º a 3º de
secundaria) los siguientes criterios de acreditación y de promoción de
grado o nivel educativo:
Primer periodo: educación preescolar.
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GRADO
ESCOLAR |
CRITERIO DE ACREDITACIÓN
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CRITERIOS DE PROMOCIÓN DE GRADO O
NIVEL EDUCATIVO |
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Primero
|
La acreditación de cualquier grado de la educación preescolar se obtendrá
por el solo hecho de haberlo cursado.
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El alumno que concluya los grados primero o segundo de la educación
preescolar será promovido al siguiente grado.
El alumno que concluya el tercer grado de la educación preescolar será
promovido a la educación primaria.
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Segundo
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Tercero
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Segundo periodo: educación primaria.
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GRADO
ESCOLAR |
CRITERIOS DE ACREDITACIÓN
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CRITERIOS DE PROMOCIÓN DE GRADO
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Primero
|
La acreditación de primer grado de la educación primaria se obtendrá
por el solo hecho de haberlo cursado.
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El alumno que concluya primer grado, será promovido a segundo grado.
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Segundo y
Tercero |
La acreditación de segundo o tercer grado se obtendrá al tener un promedio
final mínimo de 6.0.
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En los grados segundo y tercero de la educación primaria, el
alumno será promovido al siguiente grado, cuando:
a) Acredite todas las asignaturas del grado cursado, o
b) Cuando obtenga un promedio final mínimo de 6.0 en
el grado cursado, aun si no acredita el total de asignaturas.
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Cuando el alumno no se encuentre en alguno de los supuestos
anteriores, podrá ser promovido al siguiente grado o retenido en el mismo
grado, según lo determine conveniente el docente. En caso de que el
docente determine la promoción del menor, ésta podrá condicionarse a la
suscripción por parte de los padres de familia o tutores, de los compromisos
necesarios para brindar apoyo al menor, en los términos previstos en las
normas de control escolar aplicables.
La determinación de no promover a un alumno podrá adoptarse por
el docente, por una sola vez durante el segundo periodo de la educación
básica. Esto implica que un alumno retenido en segundo grado, ya no
podrá ser retenido en tercer grado. De igual forma, un alumno no podrá
ser retenido en segundo o en tercer grado por más de una ocasión.
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Tercer periodo: educación primaria.
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GRADO
ESCOLAR |
CRITERIOS DE ACREDITACIÓN
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CRITERIOS DE PROMOCIÓN DE GRADO Y
NIVEL EDUCATIVO |
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Cuarto
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Cuando el alumno tenga un promedio final mínimo de 6.0 en cada
asignatura, acreditará el grado cursado. Esto es aplicable para los grados
cuarto, quinto y sexto de la educación primaria.
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En los grados cuarto y quinto de la educación primaria, el alumno será
promovido al siguiente grado, cuando:
a) Acredite el grado cursado, o
b) Alcance un promedio final de grado mínimo de6.0 y
presente un máximo de dos asignaturas no acreditadas.
En este caso, el alumno, los padres de
familia o tutores, con orientación del docente o director del plantel y
de acuerdo con las observaciones y/o recomendaciones señaladas en el
Reporte de Evaluación deberán suscribir los compromisos necesarios
para sujetarse a una "promoción con condiciones" en los
términos establecidos en las normas de control escolar aplicables.
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Quinto
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Sexto
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El alumno será promovido a la educación secundaria, cuando:
a) Acredite el sexto grado, o
b) Acredite una evaluación general de conocimientos del
sexto grado de la educación primaria, en los términos establecidos en las normas
de control escolar aplicables.
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Cuarto periodo: educación secundaria.
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GRADO
ESCOLAR |
CRITERIOS DE ACREDITACIÓN
DE GRADO |
CRITERIOS DE PROMOCIÓN DE GRADO Y
ACREDITACIÓN DE NIVEL |
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Primero a
Tercero |
El alumno
acreditará el primero, segundo o tercer grado de la educación secundaria,
cuando tenga un promedio final mínimo de 6.0 en cada asignatura del
grado.
Cuando al final del
ciclo escolar, el alumno conserve hasta un máximo de cuatro asignaturas no acreditadas,
tendrá la oportunidad de presentar exámenes extraordinarios para
regularizar su situación académica.
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El alumno será promovido al siguiente grado, cuando:
a) Acredite el grado cursado;
b) Al concluir los primeros quince días hábiles del inicio
del siguiente ciclo escolar, conserve un máximo de tres asignaturas no
acreditadas del primero y/o segundo grado de secundaria, o
c) Acredite en la institución educativa una evaluación
general de conocimientos del grado o grados de la educación secundaria
en los que conserve asignaturas no acreditadas.
El alumno tendrá que repetir el primero o segundo grado completo,
cuando:
a) Al concluir el ciclo escolar, presente cinco o más asignaturas
no acreditadas de primero y/o segundo grado, o
b) Al concluir los primeros quince días hábiles del inicio
del siguiente ciclo escolar, conserve más de tres asignaturas de primero
y/o segundo grado no acreditadas.
El alumno acreditará la educación secundaria, cuando:
a) Obtenga un promedio final mínimo de 6.0, en todas
las asignaturas establecidas en el plan de estudios de educación básica para
este nivel educativo;
b) Acredite una evaluación general de conocimientos
del tercer grado de la educación secundaria y se encuentren acreditadas
todas las asignaturas de primero y segundo grado, o
c) Apruebe un examen general de dicho nivel educativo ante
la instancia evaluadora externa que determine la autoridad educativa competente.
Este examen podrá presentarse cuantas veces sea necesario hasta su acreditación
e incluso, podrá presentarse por educandos que se encuentren en
situación de repetición de grado, a fin de que para el caso de aprobarlo,
tengan la oportunidad de continuar sus estudios en el siguiente nivel
educativo.
El alumno tendrá
que repetir el tercer grado completo, cuando al concluir el ciclo escolar, presente
cinco o más asignaturas no acreditadas de primero, segundo y/o tercer grado.
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REFERENCIAS
CAPÍTULO
IX
Alfredo Sánchez Ortiz
Reprobar y volver a probar.
La reprobación y sus efectos
Alfredo Sánchez Ortiz
Reprobar y volver a probar.
La reprobación y sus efectos
Los maestros consideran normal cierta tasa de fracaso. Una escuela en la que no haya reprobados puede provocar sorpresa, incomprensión e indignación.
Tradicionalmente
se consideraban aceptables tasas de reprobación elevadas, sobre todo en los
primeros años de la primaria. Tradicionalmente, los alumnos que no alcanzaban
niveles de logro aceptables debían repetir el grado, con la esperanza de que en
la segunda ocasión en que lo cursaran obtuvieran mejores resultados.
En el
sistema educativo actual, en México, si al final de cierto grado un alumno no
alcanza los objetivos de aprendizaje del programa, no está en condiciones de
iniciar el siguiente con posibilidades de éxito, por lo que se le envía a
repetir el mismo grado por segunda ocasión, con lo que se espera que podrá
alcanzar el aprendizaje adecuado para continuar sus estudios. En este mismo
sistema, se tiene la percepción de que un maestro que no reprueba a ningún
alumno se le puede considerar como negligente y laxo., además, las escuelas
reconocidas como de alta calidad alcanzan ese prestigio por el hecho de que
reprueban a una proporción considerable de los alumnos.
En muchos casos los maestros carecen de la preparación, el tiempo y los medios necesarios para hacer buenas evaluaciones, por lo que la confiabilidad y validez de las que llevan a cabo dejan mucho que desear, con la consecuencia inevitable de que es muy probable que las decisiones basadas en tales evaluaciones no estén sólidamente sustentadas.
En los últimos tiempos y gracias a la masificación de la educación, el crecimiento de la matrícula acarreó, altas tasas de reprobación. Gracia a esto, a finales de los sesentas, se adoptó extraoficialmente, la política de no reprobar a más del diez por ciento de los alumnos en educación básica, para evitar que los repetidores se sumaran a los demandantes, que cada año eran mayores en decenas de miles a la del curso anterior.
El fuerte crecimiento de la demanda escolar en las últimas décadas, permitió incorporar a la escuela una mayor cantidad de niños de sectores desfavorecidos que, además de problemas de salud, nutrición y condiciones materiales de vida, cuentan con menos respaldo educativo en el hogar y tienen menos familiaridad con la lengua escrita, agregando a esto el poco grado de escolaridad que tienen sus padres, herederos de un sistema educativo más selectivo que el actual, con lo que desde la misma familia se vive una pobre cultura educativa.
Se cree en los ámbitos pedagógicos de algunos sectores de la sociedad, que entre otras, como el bajo perfil de los maestros y del sistema educativo, la política extraoficial de reprobar a menos de diez por ciento de los alumnos es una de las causas de los bajos niveles de rendimiento de los estudiantes en las escuelas.
Hay también la percepción que repetir un grado es frecuentemente el primer paso de un camino que termina en la deserción: el repetidor, es etiquetado como no apto para el aprendizaje y por lógica se deteriora su propia autoestima. Con esto el rezago se acentúa en lugar de reducirse y la motivación para continuar en la escuela es pronto insuficiente para contrarrestarla
La masificación del sistema educativo hizo que surgieran formas de organización escolar que buscaban aumentar la eficiencia de la escuela: primero los sistemas de enseñanza mutua como el lancasteriano, en donde los alumnos más avanzados enseñaban a los más atrasados y luego la escuela organizada en grados o sistema graduado como el que se utiliza actualmente.
Por otra parte, no hay evidencias que indiquen que la
reprobación es más benéfica que la aprobación para los alumnos que tienen
serias dificultades académicas o de ajuste. En cambio los alumnos con
dificultades serias a los que se permitió pasar de año tuvieron un desempeño
superior.
Algunos alumnos repetidores muestran una mejora razonable durante el año que repiten, pero en cambio otros, un porcentaje mayor, obtuvo peores resultados en las pruebas de rendimiento después de repetir un año, debido al impacto de fracaso y la modificación de su deseo de aprender por el hecho de haber reprobado.
Cuanto mayor es el retraso escolar, derivado de la repetición, peor es el desempeño de los alumnos. No hay elementos para creer que una mayor repetición se refleja en mejores niveles de aprendizaje promedio en el conjunto de un sistema. Si en una escuela se hace repetir a muchos alumnos es probable que buena parte de ellos acabe desertando o cambiándose de plantel.
Los alumnos necesitan
atención personal, en función de las necesidades individuales de cada uno;
los maestros deben tener la capacidad profesional necesaria para identificar esas necesidades y emplear esa información para orientar su trabajo de manera que apoye mejor a cada alumno;
los avances de la pedagogía incluyen el desarrollo de enfoques diversos, que han mostrado su eficacia para mejorar el rendimiento de alumnos de condiciones muy diversas.
los maestros deben tener la capacidad profesional necesaria para identificar esas necesidades y emplear esa información para orientar su trabajo de manera que apoye mejor a cada alumno;
los avances de la pedagogía incluyen el desarrollo de enfoques diversos, que han mostrado su eficacia para mejorar el rendimiento de alumnos de condiciones muy diversas.
El sentido de la evaluación debe ser distinto en educación básica y en la superior. Si un joven desea ser médico y no sabe anatomía, no se le debe permitir que se gradúe, aunque su bajo rendimiento pueda deberse en parte al nivel socioeconómico de su familia.
La educación de nivel superior, tiene como objetivo preparar a ciertas personas para un ejercicio profesional determinado, a condición de que sean buenos, de que dominen su oficio satisfactoriamente.
La educación básica, en cambio, debe formar a todos los niños y jóvenes de un país para la vida, para que se puedan desempeñar, de la mejor manera posible en un mundo globalizado en donde se requiere el desarrollo de competencias para la vida, para ser feliz y para seguir aprendiendo así como para vivir en sociedad.
La evaluación debe tener un
sentido distinto en educación básica, en comparación con la enseñanza superior:
habrá que evaluar para saber en qué nivel se encuentra un alumno, de manera que
se le pueda ayudar para que avance, pero no para impedirle que siga estudiando.
Es mejor que un chico termine la secundaria, aunque ello ocurra sin que haya alcanzado todos los objetivos que el currículo establezca, a que deserte después de reprobar dos o tres veces algún grado de la primaria.
En educación básica, la evaluación debe servir para alcanzar el mayor nivel posible de competencia en los conocimientos y habilidades que establecen los planes y programas.
Por lo anterior, y con base en el principio de retroalimentación, la evaluación debe enfocarse a corregir el trabajo de enseñanza-aprendizaje desde el proceso mismo.
Una manera de evitar la
deserción, la reprobación, la repetición y el bajo rendimiento académico, es
hacer valoraciones durante el proceso, teniendo cuidado de hacer revisiones por
periodos relativamente cortos, que abarquen pocos temas, o de ser posible un
solo tema, de manera que se puedan hacer correcciones o recapitulaciones antes
de dar el siguiente paso en el programa.
REFERENCIAS
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